miércoles 28 de enero de 2009

LA EDUCACIÓN SOCIAL AL TEATRO

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La compañía de teatro, Factoría Los Sánchez, están muy metidos con la obra basada en este blog. Manuel Martínez, el director de la compañía, me ha dicho que tienen previsto estrenar la obra en mayo de 2009, en el Teatro Principal de Castellón. También me han dicho que será una obra con un sólo actor (Rafa Sánchez) que será Quique y muchos otros personajes y que quieren hacerla teniendo al público muy cerquita. Y hasta ahí puedo leer...
Me envían este vídeo (también en youtube, aquí) a modo de makinf of , inspirado en una de mis entrevistas. A ver que os parece. A mí me ha gustado.
Ni que decir tiene que estoy más contento que unas pascuas. También creo que es una forma diferente de dar a conocer nuestra profesión, con una obra dirigida a todos los públicos.
Entre educablogguers, movimientos anfibios, , edusosferas , facebboks, y muchos otros/as, la ES está pegando fuerte.

Los de la Factoría también me han dicho que os diga que mañana actúan en Onda (Castellón), con "El Candidato", a las 22.30h, y que podéis buscarlos en Facebook.

Alaska, 29 de enero de 2009

lunes 26 de enero de 2009

HACIENDO MEMORIA

Teresiña y yo hemos estado toda la mañana con la calculadora en la mano, haciendo la MEMORIA del 2008. Para los que no sean del gremio, la memoria recoge (o eso intenta) todo lo que uno ha hecho durante el año: entrevistas, número y tipología de problemáticas, número de casos atendidos, expedientes, coordinaciones, proyectos y un largo etcétera.
Así que Teresiña me va dictando datos, y yo los voy metiendo en un excel, asegurándome de que la cosa cuadra, no vaya a pasarme como a Almudena Grandes.

Con la memoria tengo sentimientos contradictorios. Hacerla es un palazo, desde luego, pero el resultado final es como una fotografía de todo el año. Una fotografía imperfecta claro, porque sólo sale lo que cabe en su encuadre. Aún así, uno (o sea yo) mira el número de entrevistas, o de coordinaciones, o la evaluación de los proyectos y dice, ¡coño!, ¡si que hemos trabajao este año!
He oído muchas veces eso de que los números son fríos respecto a los apartados más cualitativos de la memoria. No sé si estoy de acuerdo con esa dicotomía tan diáfana entre lo cuantitativo y lo cualitativo, ni con ese rechazo a lo cuantificable que siempre gastamos los de letras. Creo que los números son también muy bonitos (joder, ¡bonitos!, que cursi que me he vuelto) y dan una información cualitativa, y hasta cansan menos que una parrafada...
-Quique, has picado 45, y eran 55, tío, con razón no salía la suma.
-Perdona Teresa, es que estaba pensando en hacer una entrada en el blog sobre la memoria.
-Tú y tu blog.
Una pregunta inevitable ¿Se las lee alguien?... y otras, a bote pronto... ¿No están nuestras memorias infrautilizadas? ¿Porqué las fuentes de los medios de comunicación, en algunos temas que también nos competen, suelen ser Cáritas, la Cruz Roja o La Caixa, y no los servicios sociales, con los datos de que disponen? En fin, voy pensando, sin orden ni concierto, pero dejo de hacerlo, porque yo, a diferencia de ella, no soy capaz de hacer dos cosas a la vez sin equivocarme.
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Mi genoma, mi yo de Steven Pinker, y Erikson y las etapas de la vida , dos formas apasionantes de entender el yo.
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lunes 19 de enero de 2009

LIBROS

Hay que reconocer que los americanos saben montar un espectáculo como nadie.
Después de estar clavado en el sofá viendo a Obama en directo , que es casi como ver una peli, me he puesto a leer mi última adquisición: "La balada de Abu Ghraib", de Philip Gourevitch y Errol Morris, que me viene al pelo.

Hablando de libros, cada vez me cuesta más leer artículos o libros relacionados con la educación social o el trabajo social. No es que lo sepa todo sobre la cuestión, ¡que va!. Al contrario, cada año que pasa me doy cuenta de lo ignorante que soy. Lo que pasa es que, salvo excepciones, muchos de estos libros o artículos me aburren. No por su dificultad, sino porque suelen estar muy mal escritos. A veces parece que todos esos textos estuvieran escritos por el mismo autor, o como si los autores sólo se leyeran unos a otros y escribieran todos igual, con la misma "jerga" profesional con la que no hay quien se emocione. Hablo de la emoción del aprendizaje y del descubrimiento. También del ritmo. Excelentes divulgadores científicos, como Dawkins o Feynman, han demostrado que se puede escribir sobre cosas mucho más complicadas que la educación social, sin necesidad de ser un plomo. En ese sentido, los blogs están aportando un saludable aire fresco.
En los últimos años he descubierto muchos libros, que en apariencia no están relacionados con mi trabajo, sobre todo reportajes periodísticos y ensayos, de los cuales he aprendido más de la profesión que con muchos otros libros especializados, escritos por "expertos" con una sintaxis insoportable.
No soy un defensor del eclecticismo (picotear de aquí y allá quizás sea un buen ejercicio intelectual, pero, en la práctica, ya me dirán como casa el psicoanálisis con la evolución), pero sí de la apertura de nuestro trabajo a otras disciplinas (como pueden ser el periodismo, la historia o la ciencia).

Estos son algunos de los libros de los que os hablo:

- "Ébano", de Kapuscinski y "Queremos informarle de que mañana seremos asesinados junto con nuestras familias", de Philip -Gourevitch. Dos libros para acercarse al continente africano. El primero, una obra maestra imprescindible para conocer África y sus habitantes. El segundo, una obra sobre el genocidio en Ruanda, escrita por un autor que no solo da caña a los Estados, sino que se atreve con la crítica a las intocables ONG's.

- "Raval, del amor a los niños", un reportaje del periodista Arcadi Espada sobre el llamado "caso Raval" y su supuesta red de pederastia. Una feroz crítica al poder: periodistas, policías, servicios sociales, jueces. Un libro que debería ser de obligada lectura en la diplomatura de educación o trabajo social.

-"Una novela rusa, de Emmanuel Carrère". No es una novela, pero sí un extraordinario descenso al "yo" más íntimo.

En fin, hay tantos y tan buenos: Historia del siglo XX, de Eric Hobsbawn (para saber de donde venimos), La Tabla Rasa, de Steven Pinker (para saber de qué estamos hechos), etc, etc. Libros que cuestionan dogmas disfrazados de verdades.

¿Cuales son tus libros?

Pintura: Kenton Nelson

viernes 16 de enero de 2009

ha asomado la cabeza y me ha dicho que si podía atenderla, a ella, no a su cabeza, bueno, a su cabeza también,

y no he sabido decirle que no, aunque no tiene hora, pero es urgente, me dice, son sólo cinco minutos, pero yo sé que nunca son sólo cinco minutos, pero, pasa, le digo, y, efectivamente, no son sólo cinco minutos, porque viene a decirme que su ex, así le llama, no le ha pagado la pensión de alimentos, y yo le digo que si ha denunciado a su ex, así le llamo, mientras que pasa media hora, como me temía, con Pedro esperando fuera, que tiene a su mujer muy enferma, y cuando entra le doy ánimos, a Pedro digo, pero también le digo que entregue la documentación a su hora, que si no luego pierde todas las becas, asiente, mientras la entrevista se alarga más de lo previsto, mi fallo de siempre, que se me va el santo al cielo y casi nunca consigo hacerlo en media hora, ni lo conseguiré, porque me cuesta cortar a la gente cuando la gente necesita hablar, que no sé cómo lo hacen los médicos con sus diez minutos, así que cuando, una hora después, los Ramírez entran en mi despacho y veo a la gente que hay esperando fuera, Quique, ¿me puedes mirar esto?, me dice uno aprovechando que saco la cabeza, como si fuera yo la enfermera cuando sale y la gente se abalanza con las recetas en la mano, ahora no puedo atenderte, le digo, cuando entran los Ramírez, decía, sé que me voy a quedar otra vez sin bocadillo y sin respiro, y hago pasar a los Ramírez, una entrevista que quiero que me salga bien, con un padre con la mano muy larga con su hijo, y ella llorando, aunque a mí, todavía con energía, me sale una entrevista redonda, o eso creo, que habrá cambios vaya, y luego entra la señora Leonor, que es una abuela, de esas que sufren por su hijas, y por su nietas, y no puedo dejar que se hunda Leonor, que menos mal que existe, ni tampoco me puedo ir al bar cuando hay tanta gente esperando, para que luego digan de los funcionarios que nos tocamos la pera, aunque yo no lo soy, funcionario digo, y si lo fuera tampoco cambiaría nada, y vaya pensamiento imbécil que acabo de tener, pero comienzo a notarme cansado y me doy un respiro mientras Leonor habla, un respiro como los del Tour aprovechando un falso llano en el Tourmalet, entonces Paqui, la administrativa,que es un sol, me dice Quique, vaya día, ¿no? ¿te traigo algo?, pero es que llega un momento que se pierde la gana, excitado como esta uno, y no, gracias Paqui, bueno sí, gracias Paqui, un café con leche por favor, algo en el cuerpo para enfrentarme a Luís, que entra después de Leonor, y me deja las factura del material de su niño sobre la mesa, mal acostumbrado como está, que me la paguéis, con un par, y yo sé que se va a tomar mal mi negativa, que no, que no puede ser, que sabemos que está cobrando trescientos euros más que antes y no puede ser que le paguemos todo señor Luís, y se va enfadado, pues que se vaya, y entra Raúl, de dieciséis años, que siempre me falla, pero hoy no, joder pues hoy lo necesitaba, que fallaras digo, hola Raúl, ¿como te va?, y hablamos del trabajo, y me noto los ojos como rojos, la voz como que se me va perdiendo, pero entonces, después de Raúl, Cristina, de catorce, que no soporta a los profes, ni a sus padres, ni a nadie, catorce años, y le hace bien hablar conmigo, así me dice, me hace bien hablar contigo, y a mi me gusta trabajar con ella, pero también me gustaría estar más fresco y dedicarle un cien por cien de Quique y no un cuarenta por ciento, que es lo que me queda a las dos menos cuarto, cuando pican a la puerta, y es Paqui, que es urgente, de la escuela, perdona Cristina, y hablo por teléfono, y me sorprendo de estar tan lúcido a esta hora en la que ya mezclo nombres y genogramas, y es una lástima que todo este trabajo sea invisible, que trabajar cansa ya lo sabía, pero me siento bien, una satisfacción un poco masoquista porque me duele todo, o no, simplemente que atender bien a la gente es un placer, por eso me gusta este trabajo, pero llegan las tres, y todo acaba, y me queda una montaña de anotaciones de papel a los que darle orden, gestiones, aunque ya estoy tan muerto que los meto en una carpeta con el título de urgente, para no olvidarme el lunes de echarle un vistazo, a primera hora, cuando
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Pintura: Kenton Nelson, que es

lunes 12 de enero de 2009

VER PARA CREER

Hoy he quedado con Ricardo y Ana, una joven pareja con tres hijos, para el lunes de la semana que viene. Les he dicho que veremos un vídeo de un conocido programa de televisión que creo que les puede ayudar y luego lo comentaremos juntos.
Sí, sí, querido lector de este blog. He dicho televisión. Ya sé que usted no la ve nunca. Faltaría plus. Bueno sí, usted ve el canal Historia, y el National Geographic, como yo. Pero no sabe quien es Efrén (no, no es una marca de yogurt) ni Soraya, ni mucho menos ha oído usted hablar de Julito. Vamos, vamos, ¿no será usted uno de esos educadores sociales irresponsables que se tumban en el sofá después de la cena y, si les dejaran, cortarían con una navaja afilada la vena hinchada de la Patiño? Hombre, hombre. Pos claro que no. Ya lo suponía. Perdone por la desconfianza. Debí imaginármelo. A usted le pasa lo que a mí, que Jimmy Giménez Arnau nos coge siempre leyendo El idiota de Dostoievski.
Pues sí, ya sé que usted no mira la tele, pero quiero que sepa que el resto de los mortales ( shares dixit) sí que lo hace.
Básicamente, la gente ve la tele porque le da la gana y dado que, según algunos buses urbanos que circulan por ahí, Dios probablemente no existe, en la actualidad nadie va al infierno por ello. Así que, en vez de demonizarla , he decidido mirar al enemigo por dentro, cara a cara. Algo bueno tendrá cuando la miran tanto,me he dicho mientras me daba un telele con el mando a distancia.
Y, mira por donde, he encontrado un programa estupendo para trabajar con algunas familias con problemas económicos. Se llama Ajuste de cuentas y lo echan por la Cuatro. Sí, sí, ya sé. Tiene su dosis de morbo añadido; familias que lloran en pantalla con sus retoños, familias salidas de un casting, generosas en la exhibición de sus miserias. No falta un final feliz y casi milagroso, por supuesto. ¡Toma ya! como que los de la tele son tontos. Es la tele amigos, no una ONG. Pero es que esa es una de las claves de su éxito. Porque sin esa dosis de sensacionalismo y ese ritmo que los profesionales de la tele saben darle, ¿quién se iba a tragar un programa de economía, además de usted y yo?. Lo que pasa es que el programa cuenta con asesores de lujo, expertos en economía y coaching, y ofrece ideas muy buenas y aprovechables para las familias. Además, el mensaje llega ameno, comprensible y directo. Es lo que tienen de bueno las nuevas tecnologías, que permiten consultar,vía blog o web o cam, a expertos antes inalcanzables para muchos bolsillos.
Así que el lunes me voy a bajar uno de los vídeos del programa.
Luego, por la tarde, en casa, después de leer a Chomsky, igual me tiro un rato en el sofá y veo a la Campa, o a la Esteban, que parece que le ha atropellado un camión, la pobre. Perdonen, pero es que de tanto mirarla profesionalmente, a la tele, no a la Esteban, he acabado enganchándome.
Sorry.

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Suerte y ánimos a los profesionales de la intervención social de Vizcaya que han convocado una jornada de huelga para este 14 de enero.








lunes 5 de enero de 2009

2009

2009. Nieva en Alaska. Hace un frío que pela. En esta zona inhóspita del mundo, un equipo de trabajadoras y educadores sociales se reunen en torno a una gran mesa. Ojos de polvorón y neulas. La constatación de lo saludable que es distanciarse de los compañeros, de los ayuntamientos y de los usuarios durante unos días. Lo agradable que es volver a verlos, después de todo. Propósitos para el nuevo año en powerpoint. Cambios. Tiempo de callarse y oír a los profesionales más jóvenes. Lo viejo y lo nuevo. Lo viejo: Experiencia, pero también vicios y estructuras anquilosadas. Lo nuevo: Aire fresco, pero también dogmas y lugares comunes. Rescatar lo nuevo de lo viejo y lo nuevo de lo nuevo.

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Os dejo con un vídeo que me ha enviado la compañía de teatro Factoría Los Sánchez, que andan de gira con su espectáculo El Candidato. Como ya sabéis (me repito más que el gazpacho de pepino), son los que están motando la obra de teatro basada en este blog. Ellos aseguran que el individuo que sale entrevistado en el vídeo es un dramaturgo ruso llamado A. Ostrovsky, o algo así. Pero yo no me fiaría nada de estos "gamberros" de La Factoría.

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Foto: educador en Alaska

domingo 4 de enero de 2009

CIENCIA Y EDUCACIÓN SOCIAL. IGNORANDO A DARWIN


En este año que ahora comienza coinciden dos aniversarios relacionados con Charles Darwin. Los 200 años de su nacimiento y los 150 años desde la publicación de la primera edición de El origen de las especies.
También podríamos celebrar otro acontecimiento: los largos años de ignorancia de la educación social hacía la ciencia. Sí, sí, ya sé que nuestro código deontológico recuerda que la educación social "...tiene como referentes básicos científicos a la Pedagogía Social, la Psicología, la Sociología, la Antropología y la Filosofía. Estos referentes aportan elementos teóricos, metodológicos y/o técnicos para el trabajo socioeducativo". Toda una declaración de intenciones. No estaría mal que la biología formara parte de esos referentes. ¿No es la biología, en definitiva, la ciencia que estudia el origen, la evolución y las propiedades de los seres vivos? ¿No trabajamos nosotros con algunos de ellos? Pero tampoco me voy a poner estupendo, que las ciencias sociales son muy suyas, y no se ajuntan con cualquiera.
Es cierto que las disciplinas a las que se refiere el código pueden contener, más o menos, a la biología. Pero no es menos cierto que la educación social opta siempre por lo cultural y menos por lo natural de ellas. Por ejemplo, posicionándose siempre a favor de la psicología social, frente a la psicología evolutiva.
Pero, básicamente, es un problema de actitud. Los educadores sociales tendemos a rechazar cualquier explicación biologista de la conducta humana, aunque esta sólo pretenda explicar una parte de lo que nos ocurre. La mayoría de educadores sociales con los que he hablado de estos temas, como si les hubiera nombrado "la bicha", suelen sacar la batería de argumentos típicos contra la ciencia: la eugenesia, el interés de las farmacéuticas, el complot del sistema, el racismo, el determinismo, la cultura oficialista, etc, etc.

Mientras la psicología evolucionista o la sociobiología están descubriendo muchas claves para entender (entender no quiere decir siempre tener la última palabra, ni excluir otros argumentos) el comportamiento del ser humano (la violencia, las relaciones sociales, las diferencias entre sexos, el consumo de drogas, las habilidades humanas, la inteligencia), nosotros preferimos mirar para otro lado. Solemos primar siempre las explicaciones culturalistas, basadas muchas veces en prejuicios. Lo preocupante de todo esto no es sólo que nuestra exigua producción teórica ignore a la ciencia. El problema es que presumimos de pose anticientífica, mientras ensalzamos cualquier cosa que tenga pinta de alternativa (¡alternativa!, ¡ohh! ¡palabra sagrada!), aunque sea la última chaladura de un iluminado que se cree con el derecho de no argumentar ni demostrar lo que defiende.
¿Qué tememos? ¿No seriamos más efectivos si conociéramos mejor la naturaleza humana? ¿No podríamos mejorar nuestras acciones si incidiéramos en aspectos del ser humano donde la educación tiene mucho que decir?
¿Es mejor no saber?
¿Pueden seguir ignorando las ciencias humanas que nuestro comportamiento está influido por la "naturaleza humana"? ¿Es la cultura algo que va por libre, ajeno al resto de las ciencias?

Está bien que la educación social recuerde y recupere a Paulo Freire, o que siga glosando a Freud. Pero no estaría mal, ni es incompatible, que se sumase a la celebración del año Darwin. Y no hay mejor forma de hacerlo que haciendo que, al menos en la educación social, las ciencias sociales y las ciencias naturales. vayan un poquito menos por separado.
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