jueves 20 de agosto de 2009

PURO TEATRO

Segunda parada en boxes de este verano. Volveré al blog a principios de septiembre con nuevas historias desde este despacho situado en las calurosas tierras de Alaska.
Estos días de agosto he hablado con la compañía de teatro Factoría Los Sánchez. Después del estreno de la obra en Castellón, la gira se reanuda este octubre, comenzando por Reus. Además de las actuaciones en Cataluña y la Comunidad Valenciana, están en conversaciones muy avanzadas para que la obra, basada en este blog, llegue también al norte de España (hasta aquí puedo leer).

Espero poder compartir impresiones con los lectores que podáis ir a verla. A mí me gustó mucho el enfoque que le ha dado la compañía (claro que yo soy parte interesada). Me gustó que no pareciera una obra didáctica sobre la educación social, sólo para profesionales convencidos, sino que esté pensada para todo tipo de público. Es decir, una obra de teatro con personajes a los que les pasan cosas y entran en conflicto. Una obra que busca, en fin, emocionar. No pretende explicar qué es la educación social, sino mostrar las cosas que le pasan a un profesional desde una óptica muy personal e intuitiva, como no podía ser de otra manera. Historias humanas, ni más ni menos. Como diría el físico Jorge Wagensberg, aquí, al contrario que en la ciencia, el Yo está expuesto intencionadamente, con sus opiniones, sus creencias, sus emociones, sus sentimientos y su ideología. Puro teatro.

La versión que ha hecho la "Factoría" sobre un educador es una entre miles posibles, pero, en todo caso, me gusta que no se trate de una visión edulcorada. Muestra a la profesión y a los personajes (encarnados todos por un esplendido Rafa Sánchez)con sus grandezas y sus miserias, incluidas las del educador protagonista, claro está.

Nos vemos, o leemos, en septiembre.

GIRA EDUCADOR SOCIAL EN ALASKA 2009-2010
-Reus: 16 de octubre

-Auditorio de Vinarós: 23 de octubre

-Sala L'Horta (Valencia):24 de octubre
-Nules (Castellón):22 de noviembre-

-Vic (Primer Congreso Catalán de Educación Social): 26 de noviembre
2010
-Teatro Municipal de Benicàssim: 29 de enero

jueves 13 de agosto de 2009

SIGO LEYENDO

Si yo, o usted en el caso de ser hombre, blanco y occidental, dijera la mitad de cosas que dice esta mujer en su libro "Yo acuso", le tratarían de racista, islamófobo o peor aun, de facha, que, aunque no venga a cuento, es el primer insulto que te sueltan jovencitos que no saben lo que es el fascismo. Y si además es usted educador social, ¡con lo sensibles y multiculturales que somos!, ¡Que escándalo sería!.
Eso que se ahorra Ayyan Hirsi Ali. Es mujer, negra, recibió una educación islámica ortodoxa y ha sufrido y sufre en sus propias carnes el fanatismo islamista: primero la ablación de su clítoris, después las amenazas de muerte. Osea, que no es nada sospechosa.

Que sea todo eso no creo que dé más autoridad a sus argumentos, pero al menos la pone a salvo de la fácil acusación de etnocentrismo de los siempre acomplejados y pudorosos pensadores de Occidente.
Pero es que, además, es una mujer informada y sus argumentos son muy buenos. Ayaan es la Dawkins negra, el azote del islamismo. Por eso está amenazada de muerte, y por eso asesinaron el 2004 al cineasta Theo van Gogh, autor de un documental con guión suyo sobre la violencia contra las mujeres en las sociedades islámicas.

Ayaan fundamenta sus críticas al islam en tres elementos. El primero es que los musulmanes mantienen con su Dios una relación basada en el miedo. Un Dios que exige una completa sumisión. El segundo elemento es que el islam conoce una sola fuente moral: el Profeta. En tercer lugar , el islam está dominado por una moral sexual donde la mujer es propiedad del hombre.

Por supuesto que podemos encontrar similitudes con el cristianismo, pero Ayaan es lo suficientemente sincera y honesta para reconocer que, mientras en Occidente el equilibrio entre razón y religión es diferente prevaleciendo la Constitución sobre la Biblia, los preceptos del Corán siguen rigiendo todos los aspectos de la vida de los musulmanes. Un totalitarismo que ahoga al individuo y que somete a la mujer.
Pero donde Ayaan nos golpea con más fuerza está en estos párrafos:
"Pero mi esperanza y mi sueño de que todo esto se dé en Occidente (se refiere al advenimiento de una época ilustrada para el islam) se frustra debido a las vehementes reacciones negativas de ciertos occidentales seculares. Los únicos musulmanes ilustrados se ven obstaculizados por relativistas culturales occidentales que con sus supuestas proclamas antirracistas dicen: "Si te muestras crítico hacia el islam, ofendes a esa gente, y en consecuencia eres un racista (...)" Y aun añaden: "Forma parte de su cultura y no se la puedes arrebatar". Y así se va manteniendo la jaula por más tiempo. Existe un pacto con el diablo entre los occidentales que viven de la defensa de los intereses, la asistencia social y la ayuda al desarrollo y los musulmanes que tienen interés en conservar la jaula. Un interés egoísta a corto plazo".

¿Exagerada?. Bueno, no hace falta irse a Holanda para corroborar sus palabras. En el episodio de las famosas caricaturas sobre Mahoma, la reacción de algunos profesionales que se dedican a temas de inmigración me dejaron estupefacto. En lugar de la defensa sin paliativos de la libertad de expresión , criticaban a los que se atrevieron a mofarse del profeta. Tolerancia y respeto a otras culturas decían, en vez de exigírselo a los musulmanes que amenazaron de muerte a los dibujantes. Por no hablar de la connivencia de algunos profesionales con supuestos "lideres espirituales" de la comunidad musulmana para que medien en asuntos privados que, en muchos casos, lo único que defienden es el inmovilismo o su estatu quo, a costa del desprecio a la mujer o a las decisiones individuales.
Ayaan Hirsi Ali. Una feminista con causas de peso.

sábado 8 de agosto de 2009

LEER Y OTRAS RUTINAS


Alaska, 9 de agosto de 2009
Es un lugar común que en las vacaciones se busca romper con la rutina. Pero no estoy muy seguro de ello. Yo mismo, hasta en mis viajes más osados, el camino inca o las Torres del Paine, he disfrutado instaurando una rutina en medio de lo novedoso: la tertulia antes de meterme en el saco, por ejemplo.
Si eso me pasa en medio de la selva y los glaciares imagínense en lugares más prosaicos. ¿Romper la rutina? ¡Quita!, si yo en vacaciones lo que quiero es beber mi cerveza fría con mi periódico, si puede ser todos los días a la misma hora.
Mi periódico. Estooo, mi periódico es El País, aunque últimamente lo es sólo porque soy un sentimental. Me sigue gustando su formato y algunas secciones. Pero el partidismo de casi todos sus articulistas hace tiempo que apesta. Alguna vez pareció un periódico independiente y de referencia, quizás el único, pero ahora esa pretensión da risa.

Leer a Richard Dawkins, entre chapuzón y chapuzón, sí que es una gozada que no defrauda. Su libro, El espejismo de Dios, es una patada en el trasero de la religión. Con la fuerza de El Anticristo de Nietzsche, aunque Dawkins no filosofa con un martillo, sino con la contundencia de la razón.
Hay muchas diferencias entre este libro y la facilona crítica a la Iglesia católica que hace la izquierda española. Para empezar, Dawkins es más valiente: se atreve con todas las religiones. Incluyendo al Islam que esa misma izquierda progre no se atreve a mentar en nombre del multiculturalismo y de un inexplicable respeto.
Pero hay otra diferencia fundamental. La mayoría de críticas convencionales a la religión se dirigen a sus posturas más radicales, incluyendo el terrorismo, en contraposición a una supuesta religión "buena" y "pacífica". Pero Dawkins no es un hombre de medias tintas. Demuestra porqué todas las religiones son perniciosas, aún en sus postulados aparentemente menos nocivos. Para ello, entre otros argumentos, desmenuza ese libro cruel y gore, que a ratos parece escrito por unos psicópatas, que es La Biblia.

Hay verdaderas perlas en su libro, como cuando recuerda lo que la madre Teresa de Calcuta dijo en su discurso de aceptación del premio Nobel de la Paz: "El mayor destructor de la paz es el aborto". Eso dijo la santurrona madre.
También recuerda lo terrible que resulta adoctrinar a los niños en el dogma religioso (lo que él equipara a un maltrato) y que, por eso mismo, podamos cometer el sinsentido de hablar de niños musulmanes, cristianos, o protestantes.

En fin, como dice Steven Pinker: "aquellos que crean que la ciencia es simplemente otra religión, que la religión tiene que ver con los más altos valores o que los científicos son tan dogmáticos como los creyentes, que lean este libro e intenten rebatir los argumentos de Dawkins"

Hasta mañana, si Dios quiere.