miércoles, 11 de marzo de 2009

CONTROL SOCIAL

Alaska, 12 de marzo de 2009
Cuando unos padres no cumplen con las responsabilidades respecto a sus hijos, el educador social les llama al orden. Esto, entre otras cosas, es control social yCursiva los servicios sociales, en este sentido, son un instrumento de control del Estado. Parece obvio, pero oigo decir a algunos estudiantes, tiernamente, aquello de que la profesión de educador social les parece tan maravillosa que hay que recordarles de vez en cuando de que no se trata de ir a recoger florecillas por el campo. No es por desanimar, al contrario. Es cierto, esta profesión tiene momentos sublimes, pero es importante que sepan cuanto antes que no todo el mundo les va a amar incondicionalmente.

-¿Eso quiere decir que el educador sólo controla?. No, por supuesto. Lo más importante de su acción debería ser la relación educativa con los ciudadanos y con el entorno y lo que eso significa de promoción, socialización y transformación social. El control puro y duro vacía de contenido su función.
-¿Eso quiere decir que el educador social debe ser acrítico respecto a las leyes o normas de una sociedad?. No, no es eso. El control social y el cambio no tienen porque ser incompatibles. Tal como yo entiendo la profesión, se deben de utilizar todos los instrumentos a nuestro alcance para que la sociedad sea más justa. Y esto no son sólo palabras, esto quiere decir tener un actitud de alerta permanente cuando consideremos que se está dando un maltrato institucional al ciudadano. Hay instrumentos a nuestro alcance: Desde hacer pedagogía con los políticos, hasta denunciar la situación en los juzgados, promover que el ciudadano se queje o denuncie, escribir artículos de denuncia en los medios de comunicación, promover más recursos y proyectos sociales, informar por escrito a la instancias competentes, etc. También es cierto que si lo que el profesional cuestiona, legítimamente, es el Estado de Derecho mismo y todas las leyes y normas que emanan de él, entrará en conflicto permanente consigo mismo y con los demás. Sería como un policía que se niega a utilizar la fuerza física, o un veterinario que odia a los animales.

-¿Eso quiere decir que el control es negativo per se? Entre educadores el concepto de control tiene mala prensa, para que nos vamos a engañar. Los que trabajamos en la administración o para la administración la criticamos a menudo, por controladora. Esto es necesario y saludable, siempre y cuando no nos olvidemos de que formamos parte de ella y de que el cambio, en todo caso, lo promovemos desde dentro.

Respecto al control a las familias negligentes con hijos menores de edad, el Estado tiene potestad para inmiscuirse en los asuntos familiares,cuando estos perjudican gravemente a alguno de sus miembros. Este es el acuerdo social que nos hemos dado. No podemos permitir que unos padres maltraten impunemente a sus hijos, o que no los lleven a la escuela, por ejemplo. Creo que en eso podemos estar de acuerdo. Desde este punto de vista, el control social puede significar, paradógicamente, una cuestión de justicia y de promoción social para los menores. Porque respecto a los hijos, la familia es capaz de lo mejor, pero también de lo peor.

Pero ¿quién vigila al vigilante?. El Estado es muy poderoso, y los profesionales a su servicio tenemos delegado un poder enorme. Estamos en el extremo de sus tentáculos, peligrosamente cerca del ciudadano . Por eso, el educador social tiene a menudo la difícil tarea de estar al servicio del Estado, pero también la obligación de controlar sus abusos, aunque para ello tenga que morder la mano que le da de comer. Aviso para navegantes: no es fácil estar en misa y repicando. Y si hay hipotecas, niños y precariedad laboral de por medio, ni te cuento. Todos los que trabajamos para la administración lo sabemos. Pero no hay excusas que valgan. Hace falta tener vocación de servicio público, y, ¿porque no decirlo?, una pizca de valor. Llevo años en esto y sé que ser coherente significa, entre otras cosas, entrar más tarde o más temprano en conflicto con el poder. Otra cosa es que uno vaya adquiriendo habilidades para ser cada vez más crítico y resolutivo, sin necesidad de quemarse a lo bonzo.
Hay algo que a mí personalmente me ayuda. No olvidarme nunca de que el eje central, la razón de ser de mi trabajo, es ofrecer una atención educativa de calidad al ciudadano. Si tienes eso claro, puedes ir de frente a picar a la puerta que sea.
Pintura: Elena Montull
_______________________________
Salgamos de la sombra
_______________________________

15 comentarios:

Eloi BLQ dijo...

Sin embargo, yo siempre me he preguntado quien decide lo que se debe controlar o no, quien decide que está bien y que no o que es perjudicial para un niño o niña y que no.

Por ejemplo, para mí la escuela es perjudicial. Porque es un centro claramente esclavizador donde se mete a alguien para que se le modele y resulte útil en una sociedad mecantilizada. La escuela es sinónimo de injusticias (las marcas de los zapatos), de imposiciones (los temarios de aprendizaje por edad), de autoritarismo (es un grupo de profesores dentro de una jerarquía los que deciden que se aprende y que no) y de competición (al utilizar las notas como clasificación de los alumnos).

Sinceramente, no me gustaría encerrar a Amapola en una escuela. Lo que no quiere decir que la prive de la relación con otros niños y niñas de su edad, mayores o menores.

No estoy de acuerdo con la separación de edades, me parece que se debería promover la autonomía de enseñanza entre alumnos. No estoy de acuerdo con el aprendizaje forzado, me parece que debería ser el mismo alumno quien decidiera que aprender y aprender jugando. Debemos tener más confianza en la curiosidad de los niños y niñas.

También estoy de acuerdo que en una sociedad consumista y simplista como la que tenemos, los niños y niñas están faltos de autonomía. Es por eso que yo no quiero que Amapola se introduzca en un mundo que va a lobotomizarla. Soy perjudicial para ella? Yo no lo creo, precisamente quiero salvarla de la pobreza cultural.

Quien decide que se debe controlar?

saludos

Quique dijo...

Hola Eloi,
supongo que aquello que se debe controlar es una cuestión que la sociedad tiene que consensuar.
De todas formas abres un debate necesario y muy interesante sobre las alternativas a la escuela.
Otra cosa diferente son los niños que no van a la escuela, no porque los padres propongan otra alternativa, sino por pura negligencia. Desde luego, no sería tu caso.

Josep M. Ferrer dijo...

Una reflexión muy buena. Para mi, lo más difícil de entender y asumir es "quien vigila al vigilante". El poder del Estado es muy grande. Hay que tener valor para morder la mano del que te da de comer cuando tu consciencia te dice que lo que se está llevando a cabo es una injusticia. En fin, cosas de educadores sociales. Hasta otra!!! Tu blog está muy interesante!!!

Josep

Anónimo dijo...

Ese equilibrio siempre entre trabajar y ser crítico es muy dificil pero necesario
felicidades por tu blog. Totas temas muy interesantes

J.

Toñi dijo...

Hola! Yo también creo que el modelo de escuela que tenemos no funciona, desde los primeros años de colegio hasta la universidad... es un desastre. Encima, el panorama que les dejamos a las generaciones que vienen detrás es un asco. ¿Qué podemos hacer para solucionar esto?
A mi se me han quitado las ganas de tener hijos... cagoental!
Felicidades de nuevo por tu blog, Quique, me encanta cómo escribes!!!!

Anónimo dijo...

No veo a la escuela tan mal como decís, aunque tiene que cambiar.
Quique me ha encantado ese término medio entre ser crítica sin dejar de ser leal al lugar donde trabajas. Es esencial para cualquier trabajo.
Un blog esencial el tuyo, como decian por el educablog.

Eva

aaaa dijo...

Me parece muy interesante tu artículo y a la par complicado de llevar a cabo. Supongo que la experiencia ayudará a ello.jeje

aaaa dijo...

Me parece muy interesante tu artículo y a la par complicado de llevar a cabo. Supongo que la experiencia ayudará a ello.jeje

Eloi BLQ dijo...

Saludos de nuevo Quique

como tu dices, el control social debe estar consensuado por la sociedad que la forma. No obstante, dentro de mi foro interno, no me creo ni un ápice que este control esté realmente consensuado.

Tal como dejas entender, a veces, los educadores sociales, o también los asistentes, utilizan la relación educativa con ciudadanos para intentar hacer elástico este control y no llevarlo a sus consecuencias. También denunciando lo injusto, pues la injusticia institucional está muy practicada.

Conforme al comentario anterior, es verdad que el control social se basa en la negligencia de no llevar a los hijos al colegio, más la alternativa que yo propongo no es acceptada y lleva como pena que te quiten al niño o niña.

Hoy he leído una información donde contaban que Esperanza Aquirre fue a un colegio público donde se estaba realizando unos talleres para enseñar a los alumnos a ser buenos consumistas y saber utilizar el dinero y darle la importancia que tiene. Sinceramente, otra razón de más para evitar la entrada al colegio de Amapola.

El control social, en manos de según que personas, es muy peligroso. Des de mi punto de vista, el consenso ciudadano al respecto no está claro. Como siempre, creo que es una sociedad enferma gobernada por ricos la que consensua este control.

Por cierto, yo no creo tampoco que la escuela e instituto en el estado español esté tan mal, para los desgnios del mercado laboral, pues el mal llamado "fracaso" escolar, es un objetivo a perseguir para la obtención de mano de obra barata.

saludos

CRISTINA dijo...

¡¡¡Ay qué miedo!!!

Alguién que, simplemente en un comentario de un blog, sin matices, sin peros, sin "una de cal y otra de arena", habla en términos como:

"la escuela es perjudicial"

"es un centro claramente esclavizador donde se mete a alguién para que se le modele y resulte útil en un una sociedad mecantilizada. La escuela es sinónimo de injusticias (las marcas de los zapatos), de imposiciones (los temarios de aprendizaje por edad), de autoritarismo (es un grupo de profesores dentro de una jerarquía los que deciden que se aprende y que no) y de competición (al utilizar las notas como clasificación de los alumnos)"

"No estoy de acuerdo con el aprendizaje forzado, me parece que debería ser el mismo alumno quien decidiera que aprender y aprender jugando."

"yo no quiero que Amapola se introduzca en un mundo que va a lobotomizarla"

"Como siempre, creo que es una sociedad enferma gobernada por ricos la que consensua este control"

...alguién así me da mucho miedo.

Quiero aclarar que no entro en el caso concreto de la persona que escribe, por supuesto. No la conozco y no soy quién para decir si lo que hace está bien o mal.
Pero, hablando en general y utilizando sus palabras como ejemplo de algún que otro caso que conozco más de cerca, digo que me dan mucho miedo.
Y lo que es peor, me dan mucha pena los niños que están en sus manos.

Sí que estoy de acuerdo en una cosa. Ese tipo de padres consiguen con sus hijos lo que se proponen, es decir, apartarlos de la gente, del contacto humano, del mundo en el que vivimos. Consiguen que acaben en un círculo muy pequeño de personas con una visión única. Con el resto no quieren ningún contacto y los hijos acaban no teniendo ningún contacto ni ninguna sincronía con alguién que no piense como ellos.

Al fin y al cabo funcionan como los del Opus, que sólo quieren relacionarse con gente del Opus, o como los ricos elitistas que reniegan de todo aquél que no tenga su nivel y su modo de vida, o como los grupos racistas cerrados que no admiten ningún cruce...
Son ejemplos un poco bestias, sí, pero los nombro porque creo que lo que pretenden es lo mismo: separarse lo más posible de todo aquello que sea diferente a lo que ellos creen que es lo mejor.
Igual que algunos padres que yo conozco que niegan desde la escuela a los centros comerciales (yo también los odio, por cierto), en un intento de mantenerse aislado de todo aquéllo que no sea lo que ellos piensan que es lo mejor.

Me dan mucha pena los niños de esos padres, sí, porque al final, y lo he visto en un par de casos, o los niños acaban aislados del mundo y de adultos siguen igual, aislados, con pensamiento único, endogámicos...o bien, los niños cuando crecen rompen con todo lo que se les ha contado, y esa ruptura suele ser radical y dolorosa para todos.

Ay qué miedo...

Saludos.

violeta dijo...

Hola Quique, interesantísima reflexión y es cierto quizás la que más conflicto ético genere en el propio profesional. te recomiendo, si es que no lo conoces ya, a Stefano Cirillo de la escuela de terapia de Milán que tiene bastante trabajo desarrollado sobre la relación de ayuda(como redefinir la demanda) en contextos de control. y si tienes posibilidad de acudir a alguna conferencia donde se pueden visionar sus entrevistas o hablar con él, te descubre siempre nuevos puntos de vista. Suele trabajar con familias en riesgo en contextos judiciales o de salud mental. Un abrazo.
Estamos pensando en el material para la obra.

Anónimo dijo...

Soy una estudiante de ES en la UAB, la universidad autónoma de Barcelona. Algunas estudiantes que te leemos queremos hablar con algún profe para que hagais la obra en la uni ¿que te parece? Porque Castellón está un poco lejos para nosotras jajaj

Quique dijo...

Un saludo a todos/as.
Gracias por la recomendación Violeta. He leido algo de Cirillo, sobre malostratos.
A la estudiante de la UAB, ¡por supuesto!. Mándanos un email y nos ponemos en contacto contigo. Nos encantaría. Las universidades es un espacio en el que no habiamos pensado. Muchas gracias!

Anónimo dijo...

Hola,
como dice Quique, puedes ponerte en contacto con nosotros en nuestro email, blog, facebook o telf. 659373365. O te llamamos nosotros. Nos encantaría poder hacer la obra en la universidad. Si quieres hablamos nosotros con los responsables o con tus profes.
gracias.

Rafa Sánchez
Factoría Los Sánchez

Anónimo dijo...

Hola,
Dime una dirección de e-mail donde escribirte. Tengo una información que quizá te interese incluir en tu blog.
Mi correo: janaru@gmail.com

Un saludo.