lunes, 5 de octubre de 2009

BUKOWSKI EN ALASKA

Alaska, 5 de octubre de 2009,

Dice Roberto que, con el paro que hay, la única forma de colocarse en España es bebiéndose una botella de vino. Roberto es el rey del chiste fácil. También es Bukowski, con esa nariz enorme de patata, y un cuerpazo orondo de metro ochenta. También bebe. Podría ser el alter ego del escritor, el personaje al que tanta páginas dedicó, pero despojado de su poesía y glamour.

Me he empeñado en que Roberto se apunte al proyecto de teatro social que hemos montado aquí. Su presencia escénica brutal, bien moldeada, puede dar mucho juego. Ya veremos si lo convenzo.
Su presencia escénica y su contundencia sonora. Él tiene siempre dos típicas frases en la boca cuando está enfadado con el mundo. Sólo por como dice la primera de ellas, "sólo tienen dinero para lo que ellos quieren", pagaría yo una entrada. Una frase que, dicha mil veces por mi madre, suena a demagógica, cuando sale de su boca es un puñetazo. Claro que en el teatro la diría con afectación y no funcionaría.
"Sólo tienen dinero para lo que ellos quieren". Cualquiera le lleva la contraria, tal y como vienen cargados los periódicos. Es terrible. Los políticos corruptos, los clanes familiares que se enriquecen beneficiándose de su cargo , o el dinero tirado en informes caros y ridículos, minan la credibilidad en las instituciones.

Roberto daría bien como personaje en una sátira de Mamet. Una sátira sobre los poderosos. La única sátira decente que puede hacerse ahora y siempre.
Roberto sería el héroe, el personaje incorruptible. Aquel que demuestra que, a pesar de que los que no tienen escrúpulos nos quieran hacer creer lo contrario, existen políticos y personas decentes que no se corrompen con (ni por) el poder.

Así, la segunda frase típica que esgrime Roberto los días que está enfadado con el mundo sonaría como lo que es: Falsa.
Porque no. No todos son iguales.
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Gracias Educablog y Ascprofesional

2 comentarios:

Manuela dijo...

qué bueno, en estos días hace falta escuchar cosas así, gente que confíe en que no todos están en política para forrarse, que hay mucha gente que está en eso porque le gusta, porque tiene por costumbre trabajar bien y no venderse al mejor postor... el poder corrompe, pero tanto? y a todos? en fin, que sí, que tienes razón, que son unos pocos los que lo llenan todo de porquería pero es como cuando un niño mata a otro niño o un loco mata a un cuerdo, que parece que todos los niños son delincuentes y todos los locos violentos... cosas del cuarto poder...

Anónimo dijo...

Lo peor es cuando la gente empieza a defender que cualquiera haría lo mismo que ellos si pudieran.
Elena