viernes, 7 de marzo de 2008

¿UNA BUENA MADRE?

Discrepo con un comentario del educador de Cristina, una niña que hace una semana que ingresó en un centro residencial de menores.
Él opina que Eva (todos los nombres son figurados), la madre de Cristina, no es una buena madre, pero su razonamiento no se basa en los antecedentes del caso, sino en que Eva ha reaccionado con demasiada tranquilidad a la retirada de su hija. Es muy "pasota", dice.

A ver, como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes. Es verdad que Eva tiene problemas muy serios, el principal de ellos con la bebida, y que ha sido negligente en muchas ocasiones con su hija, sino su hija no estaría ahora donde está. Obvio. Pero también lo es que ha entendido que Cristina necesita ahora estar en un centro, que es lo mejor para la niña y que es una oportunidad para cuidarse ella misma y poder recuperarla de aquí a un tiempo.

Sí, ya sé, ya sé, este comportamiento no es el habitual ni el esperable. El sentido común esperaría de una buena madre que, cuando vengan los equipos de Infancia a buscar a sus hijos, se tire histérica por el suelo, patalee, se niegue en redondo y predisponga a sus hijos en contra del centro. Pero Eva ha sabido ir preparando a su hija y le ha hablado del "colegio" donde va a ir mientras la mama se cura.
Y Cristina asiente y lo explica con naturalidad. No es que esté contenta como unas pascuas, no es eso, pero entiende la situación de mamá.

El sentido común, por definición el habitual, el del vecino de enfrente, tiende a decir: "mírala que fresca". Pero a nosotros nos pagan para algo más que para utilizar el sentido común, y los lugares comunes, y las frases hechas. Yo sé que, ante lo inevitable, Eva ha preparado a su hija para que tenga una buena entrada al centro y no se enfrente con los educadores.
Ha pensado más en su hija que en su dolor y su rabia. Luego nos pone verdes, eso sí, pero delante de su hija es consecuente y tengo que felicitarla por ello.

A veces Eva cogía una de sus cogorzas y echaba a su hija a la calle, para que fuera a casa de una amiga. Lo que el sentido común (el vecindario) valoraba como un acto despiadado: "desgraciada, echa a su propia hija a la calle", nosotros lo entendíamos como un elemento de protección. Eva protegía a su hija de ella misma, del espectáculo de su borrachera descontrolada.

No me pagan para ser Quique, al menos no sólo por eso, me pagan para ser educador social, para que ponga mi bagaje técnico y mi experiencia al servicio de los ciudadanos.
Bagaje que cuelgo del armario todos los viernes, a las 14.30h y no vuelvo a abrir hasta el lunes siguiente. Porque fuera de mi trabajo, yo soy Quique, el vecino de enfrente.



Buen fin de semana.





Alaska, 7 de marzo de 2008

11 comentarios:

eduxo dijo...

Hola quique,me encanta tu blog, soy un estdiante de 3ºde educación social de oviedo,estoy empezando en esto de los blogs y he creado uno, aunque todavia le falta mucho para llegar a tu nivel jjeje
la direccion de mi blog x si le quieres echar un vistazo es :
http://educacionxocial.blogspot.com/

Quique dijo...

Hola. Bienvenido a Alaska. Te enlazo y nos vamos leyendo.

Jueves dijo...

Me alegro de que existas.

lucce dijo...

En efecto Quique, no es lo habitual, y entiendo que pueda sorprender a la gente la reacción de la ama. Pero, coincidiendo contigo, es una suerte.

Este tipo de medidas excepcionales son crudas, críticas y generan tensió. Pero sean de esta forma más incómoda o de la que describes tú en tu entrada, lo único que tengo claro (y más desde el pasado miércoles, día desde el que estoy llevando a cabo una formación sobre desprotección y maltrato infantil) es que cuando existe la desprotección fehaciente y probada en una menor, ésta ha de salir del domicilio, sea con una reacción airada de sus progenitores o con otra más tranquila.

Buen finde!!

Aisinyemaya dijo...

Es cierto que en muchos casos las madres terminan pataleando porque se los llevan, pero también es cierto que si llegan a ver su propio problema pueden aceptarlo como una forma de ayuda aunque se les parta el alma, lo digo tanto por mi experiencia en el ámbito de la educación familiar como por en el actual en la comunidad terapéutica con drogodependietes, tenemos 9 mujeres de las cuales varias son madres y que sus hijos están en centros o en acogimiento, por supuesto cada una es diferente, pero si entienden la mayoria de ellas que su situación ahora es curarse a ellas mismas para luego tratar de establecer una relación adecuada con sus hijos/as, pasan por momentos de crisis y por momentos de aceptarlo, se mantienen visitas familiares y toda una coordinacíón entre los educadores de la comunidad y los de los otros servicios para que la calidad de las relaciones madre hijos vayan mejorando.

Algún padre también lo tenemos en esta situación!

Quique, sigo leyendote encantada

P.D he quitado el acceso al blog de la comunidad terapéutica, porque mi blog van a utilizarlo como muestra de blogs con usuarios de la CT, y no me apetece que vean el otro. jeje

Saludos

Eloi BLQ dijo...

me acuerdo un caso muy parecido en el barrio donde yo vivía.

madre soltera, se cogía unas borracheras que no veas y, como en tú caso, cuando llegaba a casa echaba al niño que tenía (de unos nueve años ya que era de mi quinta) a la calle. Mi madre que solía pasear con mi padre, lo solía coger y lo llevaba a dormir a casa.

lo que me impresiona del tema era lo que me decía este colega. mi madre me ha echado de casa porque me quiere y cuando está borracha a veces me pega, así que me hace salir para no llegar a pegarme.

yo cuando era pequeño no lo entendía, jugabamos juntos y tal, pero ahora entiendo la mirada de mi madre a aquel chaval, yo pensaba que sentía lástima, pero ahora sé que sentía admiración por su capacidad de comprender

Ginebra dijo...

Hijo, la hipocresía y el maniqueísmo es lo que tienen: o se es malo malísimo y en ese caso todo el mundo está autorizado a denostar al malo, o se es bueno del todo y en ese caso no se puede decir de él ni mú. Pero ser una persona completa, con mezcla, como el buen café, tener fallos y debilidades y conocerlos e intentar arreglarlos ni hablar. Seguramente es porque si los imperfectos pueden tener esa fortaleza, los hipócritas ven invalidada toda posibilidad de escudarse en el "no puedo", como suelen.

centrosychicxs dijo...

Hola Quique,
Os escribimos para invitaros a visitar nuestro nuevo blog contra las violaciones de los derechos humanos en los centros de menores:

www.centrosychicxs.blogspot.com

Viendo que tu blog es muy visitado por estudiantes y profesionales de la educación social, creemos que es un tema que os interesa.
Un saludo!

Quique dijo...

Saludos a todos. Hoy he tenido un día durillo y no he podido casi escribir.
Entraré a centrosychsx. Conozco algunos centros y me coordino con ellos. Sé que hay problemas.Estaremos en contacto

Mª José Reina dijo...

Hola Quique, encantada de conocerte.
¡Uff! ¡Qué trabajo más duro el tuyo!

Me ha sobrecogido esta entrada porque, desde que soy madre, creo que no hay decisión más difícil para una mujer que la de separarse de sus hijos. Si se toma esa decisión tan dura es, sin duda, porque la madre cree que el lo mejor para ellos.

Un saludo desde "La Costa Este".

Anónimo dijo...

me alegro de que alguién me haya dejado la nota de este blog, soy estudiante de 3º de la conjunta en Sevilla.
A estas alturas de la carrera mi desmotivacion es total, ni los profesionales que nos dan clase ni los futuros profesionales merecen mi confianza, es terrrible ver como los salvadores de la infancia y la educación, nadan en un poso de hipocresía y de mercantilismo tan atroz. Yo he sido una desadaptada desde que recuerdo y no por falta de atención familiar y/o del entorno, sino por decisión propia, no comulgo con esta mentira generalizada de los sistemas de control social, pensé que podía reciclarme y servir para otros en este infierno, pero me temo que como no encuentre gente que se parezca a la que aparece por aquí,me será,irremediablemente imposible.
Un saludo y adelante con tus criterios Quique