jueves, 17 de julio de 2008

EDUCADOR DE VERANO (parte 3): "El día de la marmota"

Hoy me he dado una vuelta por Alaska y era como si estuviera en aquella peli de Bill Murray, "Atrapado en el tiempo", sólo que luce un sol magnífico.

En la rambla principal me cruzo con Fran , discapacitado psíquico, y su sempiterno "¿Tienes un cigarro?", aderezado con mi repetitivo, "No fumo".
A la altura del mercadillo, entre tomates y pepinos, me aborda "comoestálomio", para decirme que luego me irá a ver. Yo le digo, cómplice de mi propio déjà vu, que no se olvide de pedir hora.
Doy un vistazo al mercado, creyendo pasar desapercibido. Entre bragas, sostenes y voces que gritan "¡tres, veinte duros!", la encantadora madre de P. me dice que su hijo está feliz de ir al casal y que se está portando muy bien.

Pasado el mercadillo, a la altura de la farmacia, está el bar " La esquina", que hace ídem, y, ¿como no?, en una de las mesas de la calle, bajo la sombrilla de la Coca-Cola, están Ana y Sandra, madres, jóvenes, amigas, ociosas, dioslascriayellassejuntan y fijas de servicios sociales, tomándose algo, como cada día desde que sale el sol en Alaska. "Hola Quique, después me paso a verte". Espero que, por lo menos, brinden algún día a mi salud.

Pero lo que demuestra que trabajar de educador social en un pueblo y vivir en él sería un error como una catedral, ha venido después, al entrar al cajero , camino del ayuntamiento. Allí estaba él, Pedro, el hermano de Torrente. Ha sido verme y empezar que si el alcalde es esto o aquello y que a ver si no ayudan tanto a los de fuera. Yo le he dicho que si quería hablar conmigo que viniera al ayuntamiento, pero él como si oyera llover. No sé si Pedro confunde a su mujer con un sombrero, como los pacientes del gran neurólogo Oliver Sacks, pero a mí me confunde con un saco de boxeo.
El día que venga a mi despacho le pienso decir que sea la última vez que se dirige a mí de esa forma (aunque sé de sobras que no será la última vez, porque lo hace siempre con todo el mundo), pero de momento pongo pies en polvorosa, sin un dólar para el café.

Por lo demás, todo sigue igual.
Me encanta Alaska.

8 comentarios:

CRISTINA dijo...

¡¡Qué gran serie, Dr. en Alaska!!
¿verdad?
Ten cuidado, no te vaya a pasar como al Dr Fleischman. Un día, por esas cosas surrealistas que pasaban en Cicely, se mosqueaban con él y ni le dirigían la palabra, lo echaba Maggie de su casa, lo querían echar del pueblo...
Pero tranquilo, al final se arregló todo, claro.

Saludos

MaR dijo...

Me haces reír, Quique. Creo que es por eso que siempre me paso, auqnue sea de puntillas :)

Imagino la gimkana que para ti debe ser ir a comprar una sencilla barra de pan, todo el mundo parándote para ver como-va-lo-suyo...

Un abrazo!

elshowdefusa dijo...

Sí, a mí también me haces reír. Además me gusta tu visión de las cosas, no sé. Y Atrapado en el tiempo me encanta :) Si tuvieras que repetir tus días una y otra vez, acabarías loco. Y venga cambiar ayudas a ver cuál es la mejor... y venga hablar con mendigos... y venga aquella mujer del bulto de su hijo... yo me lo pasaría en grande leyéndote. Más.

Un beso, Quique.

Quique dijo...

HOla Cristina, esta Alaska se parece mucho a la de Fleischman.
Saludos mar i fusa.

La Maga dijo...

Escribes muy bien ¿te has planteado escribir un libro con todas tus andanzas de Educador Social? Sí eso de vivir en el mismo sitio donde trabajas no es nada recomendable.

Un beso.

Quique dijo...

Gracias maga, por el comentario. Bueno, de momento me llevarán al teatro, que me hace mucha ilu. Un beso

Meiga en Alaska dijo...

Vaya peazo de culo que se gastan esto bichos, eh!!!

Me encantan tus anécdotas. No me extraña que te lleven al teatro. Daria lo que fuera por poder ver la obra. Mira a ver is la pueden traer a Alaska, la otra Alaska ;)

Besazos, guapo.

leyre dijo...

Hola Quique soy Leyre, me gusta tu diario, sobre todo, porque me siento cerca de los Educadores Sociales, yo soy educadora social de servicios sociales de mi pueblo, y empatizo contigo, es un error...porque no puedes pisar la calle, pero bueno, tambien gratificante,me gustaría tener tu correo para hablar contigo por msn, porque me has animado mucho con nuestra carrera. gracias