miércoles, 21 de abril de 2010

SOBREVIVIR AL LÍMITE


Alaska, 21 de abril de 2010,
Seguramente no hubiera comenzado a leer un libro como Sobrevivir al límite, de Kenneth Kamler (hay títulos que tiran para atrás) sino fuera porque Oliver Sacks lo elogiaba en la contraportada. Es curioso, a este último sí que empecé a leerlo hace años por el título de una de sus obras: "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero".

Kamler es un médico de Nueva York que de vez en cuando participa en expediciones al Himalaya, la selva amazónica o el desierto. El libro explica casos donde los humanos han sobrevivido a situaciones extremas. Kamler intenta dar una explicación científica y racional (vaya, todo lo contrario que Iker Jiménez) a situaciones que no parecen tenerla, como el caso de un montañero que parece volver a la vida después de sufrir una congelación casi total, u otro que experimenta una experiencia sensorial de "separación del cuerpo" mientras agoniza.

Kamler se interroga y busca explicaciones convincentes. A veces no las encuentra y asume su derrota. Pero cuando se acerca a lo que ha pasado, su relato sobre cómo funciona nuestra mente y nuestro cuerpo es asombroso. Mil veces más interesante que cualquier explicación pseudocientífica de las cosas. ¿Para qué entonces leer cuentos chinos sobre lo paranormal, cuando la magia existe y está en este mundo?.

Lo bueno de Kamler es que contradice a los que acusan siempre a la ciencia de reduccionista. Las hipótesis de Kamler sobre porqué alguien logra sobrevivir a una situación extrema, cuando por lógica no debería de hacerlo, son un compendio de cultura y genética, aprendizaje y evolución, ideas y neuronas, educación y neurotransmisores. Humanidades y Ciencia.

Hace un tiempo, un lector se quejaba de que en este blog se hablaba de todo menos de educación social. Creo que era un pelín exagerado, pero quizás tenía algo de razón. Sus motivos para afirmar eso quizás eran los mismos por los cuales yo he dejado de leer artículos o ensayos que hablen de la educación social: la educación social suele hablar de si misma y a mi me aburre tanta literatura autorreferencial. Pocas veces abandona su ensimismamiento pedagógico, su discurso monolítico, su chachara técnica y pretenciosa para abrirse al mundo; a la ciencia, a la política, al arte. Por eso los blogs de educación social son un soplo de aire fresco.

Yo creo que lo que dicen Kamler o Sacks, o Dawkins, o Pinker, o Mamet, o Kapuscinski, o Pinter; escritores, periodistas y dramaturgos que hablan del comportamiento humano, forma parte, también, de la educación social.
Pero no importa lo que yo piense. Tampoco si estoy equivocado o no. Tanto da. Aprendo de ellos, y mucho.

10 comentarios:

Asier dijo...

Y nosotros contigo, Quique. En cuanto a ese lector que apuntaba la NO disertación sobre Educación Social en este blog, decirle que eso mismo es extrapolable a la propia carrera en si. ¿O es que el mismo en su trabajo diario, funciona con percentiles y medias o unidades didacticas ? Hay libros de futbol que narran la tecnica, la preparacion fisica, las tacticas....Pero como un buen partido de futbol, de 11 contra 11 no hay nada. O libros maravillosos de futbol (Galeano, Fontanarrosa....) que hablan de futbol, pero no te enseñan a jugar.

lucce dijo...

Nos juntamos aquí los Educablogueros para rendirte pleitesía, jejeje...

Coincido contigo en lo aburrido que es leerse el ombligo y lo bonito que es aportar cosas al ombligo leyendo sobre otras disciplinas.

Con tu post me has hecho recordar a un periodista especializado en montaña, Jon Krakauer. Es famoso por haber escrito 'Hacia Rutas Salvajes' o más bien lo es porque Sean Penn llevó este libro al cine.

Pero también tiene otros libros interesantísimos como 'Mal de Altura'. Todos ellos con aplicabilidades para la ES o, mejor dicho, para la vida.

Saludos (y a ti, Asier, te espero cargado de energía el sábado)

Manuela dijo...

como casi siempre, de acuerdo contigo, yo no soy educadora social y aprendo mucho de tus blogs, si fueran técnicos y cerrados para vuestro grupo supongo que no entraría... es como la metaliteratura, que no la aguanto tampoco...

Manuela dijo...

genial la obra, genial, enhorabuena a los dos hermanos, escritor e intérprete, no me acerqué a saludarte porque tenías tanta gente alrededor que me dio no sé qué... un besazo y espero que vayáis por toda España para poderos recomendar, si vas por Valencia ciudad no dejes de avisarme que tengo muchos amigos para enviar a veros... la sala chulísima, creaba un ambiente perfecto, dedicaré un post si no te importa...

Quique dijo...

¡¡Pero como se te ocurre no saludarme!!!
Eso no te lo perdono. ¡Pero si uno de los alicientes de ayer era conocer a la gran Manuela secret's!!!!. Pensé que no habias podido venir.

Un abrazo!
(lo del post, sería un honor para nosotros, gracias).

Manuela dijo...

vaya, qué pena, pensé que ni te acordarías... prometo que la próxima no se me pasa, por si acaso grabaste estaba en primera fila y de frente... saludos!

Quique dijo...

Buenos dias Asier.
Lucce, creo que voy a buscar el libro de Jon Krakauer. La peli me gustó muchísimo

Manuela dijo...

aunque no tiene que ver, tú sabes cómo puedo introducir un icono visible en mi blog que dé entrada a los followers de facebook y a la página de Manuela en face? lo he hecho fatal porque me sale un icono mínimo que casi no se ve, soy un desastre para las tecnologías... gracias!

Quique dijo...

No te puedo ayudar manuela (soy un poco patata en esto y si no me lo dan muy fácilme hago un lio).

Manuela dijo...

cada vez lo tengo más claro, escritores y expertos en tecnología son cosas incompatibles... seguiré intentándolo!