jueves, 24 de diciembre de 2009

"Por la cándida adolescencia" (Robert Redford a Meryl Streep)


Ayer llovía y sonaban villancicos a todo trapo por los altavoces de la plaza mayor. Mientras llevábamos el lote de Navidad al coche, Teresiña me dice: que triste, ¿no?, este tiempo, y estos villancicos. Lo dejamos ahí, porque sabíamos que acabaría siendo una conversación de ascensor. Cualquier conversación en contra o a favor de la Navidad forma parte de la Navidad.

Hoy, en la última entrevista antes de la ídem, le he preguntado el nombre a un señor simpatiquísimo que es chino. Me llamo Antonio, me dice. ¿Como que Antonio?. Bueno, es que siempre dicen mi nombre mal, y yo cansado, así que ahora cuando me preguntan digo: me llamo Antonio. Y reímos a carcajadas. Sobre todo él, que ríe como sólo los chinos saben hacerlo.
Bonita manera de acabar el día. ¿Cómo celebrará  Antonio la Navidad, si es que la celebra?  Me gusta esta oportunidad única de mi trabajo para conocer a gente que viene de muy lejos.
Hay personas que proceden de culturas que parecen inexpugnables y buscamos desesperadamente a mediadores culturales que nos ayuden a descifrar sus deseos. Un rol complicado el de mediador. Ayuda, es cierto, pero también puede acabar perpetuando  en el Otro su estatus de “extraño”.
Cuando Antonio y yo nos reímos sospecho que, bajo el disfraz cultural, los seres humanos somos bastante más parecidos de lo que estamos dispuestos a reconocer.

Aquí, en Alaska, nada parece cambiar. Hoy, en casa de mis padres, pondremos al niño Jesús  (un muñeco con la cara tan descolorida por el paso del tiempo que da un yuyu que te cagas) encima de un camello, o boca abajo en el pozo, para que mi madre diga: "vaya cafres estáis hechos" y su nieta lo busque y lo vuelva a colocar en su cunita de paja.
Tradiciones. Junto al amor, el suave pegamento de eso tan frágil que llamamos familias. Seguramente lo poco de tradicional que va quedando de ellas.

Feliz Navidad y gracias por haber compartido este año conmigo.
Alaska, 24 de diciembre de 2009.

11 comentarios:

lucce dijo...

Feliz Navidad también para ti, Quique!!

Anónimo dijo...

Felices fiestas Quique. Gracis a ti, el año que viene seguiremos deleitándonos con tus historias

Elena

Asier dijo...

Xiè xiè Quique. Xīn nián hǎo. Zǒu zhē qiáo in 2010.

Agur (esto te suena mas, no?).

CASIOPEA dijo...

Feliz navidad a ti tambien.
Gracias por tus historias, cada vez que te leo valro más tu trabajo y el de tus compis y pienso que me hubiera gustado hacer algo de los que tu haces
btosss navideños

Unknown dijo...

Feliz Navidad! Bon Nadal! Eguberri on!!!!!!

Yo voy mucho al bar de unas chinas y ejeje ella se "llama" Irene aunque en realidad es Liwan o algo así, porque también hay otra que se llama Lian o algo así, todas tienen nombre chino y nombre de aquí... jejejej cuando las conocí por primera vez yo la hija de cuatro años iba vestida de casera, traje típico vasco... me hizo mucha gracia...

Nosotras vamos con ellas a celebrar el cambio de año chino que este año toca en el 14 de Febrero... y entra el año del Tigre.... jejeje ahí nos volveremos a felicitar con ellas jejeje

A pasarlo bien!!!!!!!!

Anónimo dijo...

Bon Nadal.
Interesante reflexión sobre los mediadores c.
Montse (profesora de un IES)

Violeta dijo...

Felices fiestas, de Navidad, Año Nuevo...y Feliz Vida Quique!

Pepín. dijo...

Felicidades y gracias por todo, hay quien tiene facilidad para hacernos sonreir con lo nuestro. Vosotros dais un paso más y nos hacéis reir.
Feliz i próspero 2010.
Besos.
Pepín.

IsaLeal dijo...

Jajaja, nosotros también escondíamos al niño jesús- también descolorido- por el belén, dentro del pozo, junto a las lavanderas en el río de papel de plata o en las almenas del castillo de herodes...
Que pases buenas vacaciones (a mí es que las navidades me dan un poco de repelús).

Rosa Chover dijo...

sonaste muy tierno, Quique, no sé si queriendo o sin querer... mi mamá también puso su belén de Navidad y acercó a mi hijo tratando de que tocara al niño Jesús, yo intenté que no le pegara un guantazo a él ni rompiera las patas de los borreguitos... y el día que mi mamá no esté... no sé qué será de mi Navidad... Felices Fiestas!!! me puse a mirar fotos de los álbumes de casa, para mostrarle fotos a mi hijo, y sabes? muchos de los de las fotos, ya no están, y uff... me dio mucho mal humor... pero luego llegó mi hijo y puso al Papá Noel a cantar jojojo Merry Christmas... y me borré las lágrimas para cantar y chillar con ellos... eso es para mí la Navidad, una mezcla agridulce... pero me gusta!

Anónimo dijo...

Te leo desde hace mucho y nunca te había escrito. Feliz Navidad. Espero tus artículos semanales siempre como un regalo.

Bea