lunes, 22 de agosto de 2011

Cuaderno de ensayo (2). ¡MÁS MADERA!

Cuaderno de ensayo (2)

Por Rafa Sánchez

La sala de máquinas, valga la redundancia, a toda máquina.
El texto ya está soldado. La argamasa ha sido un cúmulo de emociones, sugerencias, ideas, ciencia, reglas no escritas, Aristóteles, David Mamet. Es increíble como en el momento en que el texto ya está elaborado todo te remite, se impregna de la obra. Ayer sin ir más lejos la dependienta de una tienda de ropa me miraba alucinada mientras yo manoseaba y media la estructura que soportaba los focos de la tienda. Creo que llamó a seguridad para asegurarse de que la dichosa estructura tuviese también alarma, como si yo fuese capaz de camuflarla entre los bolsillos de mis piratas.
Por la noche, viendo “Buenas noches y buena suerte” dirigida por George Clooney, apretando el pause en cada secuencia para detectar elementos de la escenografía. La obra va a ser más años 50 que Blade Runner, aunque también Blade Runner podría ser años 50, pero en el futuro y a color.
El caso es que, para que vamos a negarlo, estamos emocionados pero también bastante nerviosos, léase acojonados:

Pues sí, estooo, ejemm, la segunda parte del Alaska, sí, estrenamos en Barcelona sí, sí, ¿que cómo se titula?, ya, estoo Alaska 2099, ¿si será como la primera? Bueno, eso esperamos, creo que el listón está alto, glups, sí, sí, el Quique otra vez, él sólo, sii, un montón de personajes también si. Sí en la Sala Almazen, nuestra casa, sí. Sí un texto del Sera, sí, mi hermano, claro, una pasada de texto. Ya, ya lo sé, sólo faltan 50 días. Ah, gracias por recordarlo. Bueeno, pues nada, nos vemos en el estreno, sí, nos vemos. Ciao.

Sala de máquinas, ¡más madera!

Foto: Jose Maria Gresa

martes, 9 de agosto de 2011

Cuaderno de ensayo (1): EN CONSTRUCCIÓN

Cuaderno de ensayos (1):

Por Rafa Sánchez:

Estamos construyendo el relato del Alaska 2099 y la realidad se nos cuela por todos lados y
retroalimenta la obra. Teníamos claro que era una propuesta de los servicios sociales, del estado del
bienestar en el futuro y que ,irremediablemente, estábamos hablando del presente, pero es que el
futuro ya está aquí, instalado, y se va a quedar por mucho tiempo. Y pensábamos, en nuestros
mejores días, que nunca llegaría, que estábamos en el presente continuo y va y llega este futuro
imperfecto.
Mi hermano Sera me envía cosas, así lo llamamos los dos: cosas. Por que no son textos cerrados, son
cosas, ideas, frases, palabras que vamos cosiendo al texto madre. Incluso cuando hablo con él y me
comenta como ha ido la semana, o como está la situación en los servicios sociales todo va a parar al
Alaska 2099, consciente o inconscientemente.
Hace mucho tiempo que el Alaska 2099 se estaba elaborando, sin saberlo. Hay mucho en este nuevo
montaje del blog del Educador Social en Alaska. Sera ya lo advertía en algunos post, reflexionaba
sobre el futuro, colocaba el foco allí dónde todavía estaba todo a oscuras.
Lo primero que hice cuando empezó a elaborarse el Alaska 2099 fue releer el blog, para volver a
recuperar la voz de Quique y ,entonces, lo vi claro: el taller estaba aquí, en la trastienda, en el
almacén, en la bodega, macerado y madurando en silencio.
Ahora toca cortar, pegar, desbrozar textos (lo que menos le gusta a mi hermano y a mí me divierte),
limpiar escenas, engrasar palabras, soldar acciones, trabajo de taller.
Luego ya vendrá el pulido y
los barnices, mientras tanto seguimos en construcción.





martes, 2 de agosto de 2011

DAVID Y GOLIAT




Entré en el Prado. La gente se agolpaba frente a la recién llegada obra de Caravaggio: El
descendimiento. No me apetecía ser empujado ni hacer cola como si estuviese en Port Aventura.
Miré a mi alrededor y allí estaba, silencioso, solitario, discreto frente a la estrella mediática, el
David y Goliath de Caravaggio. Inmediatamente pensé en nuestro Alaska. Rodeado de famosos en
la Gran Via del espectáculo, y las colas en los teatros con actores televisivos.
Volví a mirar el Caravaggio, la mirada de David y su media sonrisa de niño satisfecho: ajá, te tengo!, y así me siento a veces desde que metimos la cabeza en la programación barcelonesa, y ahora en la de Madrid,
también discretos, silenciosos, esperando la mirada del espectador.

Al salir compré un libro delicioso: “Siete días en el mundo del arte” de Sarah Thornton. Es
sorprendente como en el mundo del arte contemporáneo un gran número de artistas aborrece el
término creatividad, ignora al público y se esfuerza notoriamente para que su obra no se entienda. Y
ahí estamos nosotros, la Factoría Los Sánchez  , con el nuevo espectáculo, rompiéndonos la sesera
para que todo encaje y funcione como un reloj, con ritmo, inteligible, para convertir nuestras ideas,
conceptos y otras mandangas en imágenes, acciones y emociones, pasando de nuestro ombligo a la
butaca, imaginándonos allí sentados, como un espectador más que piense: ”me lo estoy pasando
pipa, yo me quedo”.
Así de sencillo. Así de difícil.


Rafa Sánchez