lunes, 27 de septiembre de 2010

SE LEVANTA EL TELÓN (si es que se había cerrado)






Los Sánchez, 27 de septiembre de 2010,
Rafa y yo  estaremos esta noche en la rueda de prensa del Teatre  de Ponent, en Granollers, donde se presentará la programación de la temporada de esta sala. Para nosotros será el pistoletazo de salida de dos meses cargaditos que empezarán el próximo viernes en Barcelona (Sala Almazen), pasarán por Madrid (La Casa Encendida), Lleida (Teatre Municipal L'Escorxador), Girona (La Planeta), y acabarán, precisamente, en Granollers.


Alguna vez ya he explicado porqué me hace especial ilusión estrenar en el Teatre de Ponent. Estudié cuatro años en su escuela de teatro y mi primera obra -como alumno de clown- la estrené también allí. Un teatro donde la cuarta pared es casi una entelequia. Un teatro donde el público de la primera fila podría tocarte si quisiera.
Por una cosa o por otra, el Ponent se va cruzando con el  Alaska. Como un sedoso e invisible hilo que aparece y desaparece. No, no me he vuelto majareta. Juzguen ustedes:  la directora de nuestra obra, junto con Rafa,  Núria Inglada, gran amiga mia y una de las mejores profesionales del teatro de este país, fue muchos años antes mi profe de teatro de texto en la escuela del Ponent. Todavía recuerdo como nos hacía sudar recitando a Roberto Zucco en finlandés.  Vale, hasta aquí, todo normal.
Que Frederic Roda, director de la sala, también me dirigiera en el musical La botiga dels horrors, tampoco es tan extraño. Pero sí que lo es que en la foto que ilustra la programación de la sala La Planeta, de Girona, donde actuamos en noviembre, la actriz que está justo a la derecha de la imagen, vestida de blanco y con las manos en el pecho, sea Laura López (por cierto, una actriz muy talentosa), con la que hice hace muchos años El despertar de la Primavera. ¡En el Ponent!, naturalmente.

De acuerdo, de acuerdo. Quizás es que este mundo es muy pequeño y yo tampoco me haya movido tanto. Quizás  he leído demasiado a Auster. Pero me gusta pensar, y eso que soy muy poco creyente, que entre este magnífico teatro y yo hay una red invisible que me atrapa. Bertus y Montse, otros atrapados, saben de qué hablo.


lunes, 20 de septiembre de 2010

XIANG. De cómo entrevistar en inglés a una china, cuando no se habla ni el inglés ni el chino.

Alaska, 20 de septiembre de 2010,
Ella se llama Xiang.  No entiende el castellano ni el catalán. Pero habla inglés (y chino, supongo). Yo entiendo el castellano, el catalán y el francés, pero no el inglés (ni el chino). Mientras gesticulamos voy pensando en aquel profe que me recomendó el francés en la escuela porque me iba a servir mucho más que el inglés. ¿No ves que Francia está al lado?. Gilipollas. Yo, digo, por creerle. 
Xiang y yo nos reímos. Al principio nerviosamente, pero luego con ganas, visto el absurdo en el que ella y yo estamos metidos. Hay feeling, pero no nos estamos enterando de nada. Ni yo de lo que quiere, ni ella de lo que quiero yo.  Estoy casi solo en el ayuntamiento. Podría emplazarla a otro día, con un traductor, pero.
Espera. ¿Porqué no? 
Miro la pantalla del ordenador. No perdemos nada. Ella me mira y asiente. Busco en google el traductor de elmundo.es que  utilizo para emergencias y empezamos a hablar:
Yo: "Hello Xiang. We can speak for the translator, I will be able to explain to you better the documentation that you need".
Xiang: "Idea perfecta. Puedes ayudarme tú en información escuela. Gracias."
Así durante un cuarto de hora, más o menos. "I seem Tarzán speaking English". Nos reímos a carcajadas. Conoce a Tarzán.
¿Un traductor?. Más que eso. El ordenador se convierte en el tercer elemento de la relación educativa del que hablaba Herbart. Entre el educador y el sujeto de la educación, ese tercer elemento suele ser la información, los planes de trabajo, los objetivos, las actividades, todo aquello que se transmite en ambas direcciones. y que hacen que no se trate de una relación simbiótica. 
Sí, ya lo sé. He dicho ordenador y no Internet. Pero sólo porque los que habían demonizado la informática se habían referido a la frialdad del gran trasto que se interpone entre el entrevistador y el entrevistado. Un muro tras  el que el tecnócrata se esconde.   Mmmm. ¿Seguro? Han pasado los años y el gran trasto se ha hecho cada vez más ligero, más femenino, más flexible, más...humano.
Entre Xiang y yo hay una mesa y una hermosa pantalla plana que, con un leve giro,  deja de darle la espalda. Mi PC rompe por un momento la distancia, que es el segundo motivo de la existencia de una mesa.  Xiang me mira, lo mira, escribe, vuelve a mirarme. Yo la miro, lo miro, nos miramos, asiento. Nos reímos. Y vuelta a empezar.
Un diálogo a tres en el que Hal da cuenta de lo impenetrable, pero introduce sus propios equívocos. No es una comunicación perfecta. Como la vida misma. 
Alguien dirá que Internet no puede ser el tercer elemento. Que es sólo un convidado de piedra. Pura información. Tecnología. 
Quizás sí.
Yo sólo sé que cuando giro 90º el ordenador, donde antes sólo había una mesa y un muro entre el entrevistado y yo, ahora se despliega el mundo.

Ilustración: C.J.Burtón

miércoles, 15 de septiembre de 2010

LOS CENTROS DE MENORES Y EL PERIODISMO

Alaska, 15 de septiembre de 2010,

Nueve meses después de las denuncias de El Defensor del Pueblo y de Amnistía Internacional, esta última informa de  que en los Centros de Protección Terapéuticos en España se siguen vulnerando los derechos humanos de los menores.
Amnistía Internacional y el Defensor del Pueblo quizás no sean infalibles, pero desde luego no son unos cualquiera. No son unos blogueros (yo mismo) a los que se puede o no hacer caso.  Y nueve meses es un tiempo razonable para dar explicaciones y ofrecer soluciones.
No conozco este tema en profundidad, así que  no me atrevo a decir más de lo que digan sus protagonistas. Pero he seguido la prensa esos nueve meses. Si una cosa es incuestionable es que la administración se muestra muy opaca en este tema. No creo que eso beneficie a los centros y a los profesionales que funcionen correctamente, pero que están condenados a sentirse siempre bajo sospecha. Ni a los que no lo hagan.
 La información que los responsables políticos han dado al ciudadano desde entonces ha sido con cuentagotas, negando los hechos que denunciaba AI pero dando muy pocos datos. Y, sobre todo, ofreciendo una imagen muy poco profesional, como si la suerte de un menor dependiera más de la comunidad o del centro que le hubiera tocado en suerte, que de un sistema riguroso, unificado y protocolizado del que todavía no han dado cuenta. 
Respecto al periodismo, mmm, el político sabe que el periodismo se cansa de algunos temas muy rápido y confía en  que el temporal amaine. Y a veces amaina. Ya se sabe, muchos temas y poco tiempo, y esto, uff, centros de menores, joder, ¿otra vez? psss!, menudo marrón, manolo, ¿cómo vamos de espacio hoy? ¡ves a la rueda de prensa del consejero ese, a ver qué sacas!
Sin reportaje a fondo sobre este tema que vaya más allá del sensacionalismo todo quedará en un cruce de declaraciones. Espero equivocarme, porque al gobierno, central y autonómico, debería de interesarle despejar cualquier duda sobre un tema tan sensible (y tan caro, en todos los sentidos).  
*
PD a mi post anterior: este hombre, Sarkozy, es capaz de lo peor y de lo mejor.

Imagen: C.J. Burton

viernes, 10 de septiembre de 2010

EDUCACIÓN Y TEATRO


De aquí y hasta el cierre de este blog, en octubre de 2011, alternaré los post de educación social y otras historias con los dedicados a la información sobre nuestra compañía de teatro Factoría Los Sánchez. Así que esto irá, en el próximo año y pico, de educación y teatro.

Los Sánchez salimos como Woody Allen, a obra por año. Bueno, hasta ahora. Cuando estrenamos en mayo del año pasado el ESAlaska no sabiamos que la gira iba a durar más de un año, así que hemos retrasado el estreno de la próxima obra hasta octubre del año que viene. Los que formamos parte de Los Sánchez estamos muy contentos, porque la obra ha funcionado bien tanto en circuitos teatrales convencionales, como en eventos y congresos dedicados a la educación y el trabajo social.
Nuestra última actuación ha sido en el prestigioso Festival Internacional de Teatro Alternativo, FETAL. En  octubre volvemos a la carga, después de haber pasado por Bilbao, Vic, Castellón, Reus, Vinarós, Valencia (Russafa, El Puig, Horta), Nules, Benicàssim, Onil y Barcelona (Sala Almazen, Tantarantana.), Tortosa y Valladolid (FETAL).

Calendario de actuaciones

El 1 de octubre volvemos a la Sala Almazen, en Barcelona.  El 4 estaremos en Madrid, en La Casa Encendida. El 15 de octubre en Lleida, en el Teatre L'Escorxador, el 1 de noviembre en Girona, en la sala La Planeta,  y  el 12, 13 y 14 de noviembre en Granollers, en el Teatre de Ponent


A los de la compañía nos puedes encontrar en nuestro grupo en facebook (ya somos 769 amigos/as) y en twitter o en algunos de nuestros dos blogs (este y el de Factoría Los Sánchez).




martes, 7 de septiembre de 2010

SARKOZY Y LA DIFFÉRENCE

Alaska, 7 de septiembre de 2010,

En los últimos quince años he entrevistado a senegaleses, gambianos, rumanos, marroquíes, colombianos, ecuatorianos, pakistaníes y chinos. En algunos casos el trato ha sido superficial, un puro trámite, pero en muchos otros he conocido a sus familias y hemos hablado de temas personales que seguramente no han compartido ni con el mejor de sus amigos.  Solucionado el problema del idioma, ya fuera porque ellos hablaban el castellano o el catalán o con la presencia de un traductor, no he necesitado casi nunca la ayuda de un mediador intercultural para que nos entendiéramos. No es que yo sea más listo que  nadie. Es sólo que las personas nos parecemos mucho en nuestros anhelos, deseos y preocupaciones en todo el mundo. Con algunos he discrepado  y ha habido momentos duros, pero en la misma medida que los he tenido con gente de Córdoba o de Tarragona.
En los noventa asistí a cursos de formación sobre la inmigración. En algunos de ellos, los supuestos expertos en una cultura equis no pasaban del estereotipo en sus explicaciones. ¡Ellos que, teóricamente, estaban allí para salvarnos de los prejuicios!. Resumían y generalizaban, con frases del tipo: los senegaleses sonsi hablas con un marroquí nunca,  su proyecto migratorio siempre es, etc. El corolario de todo aquello era que las personas que procedían de otras culturas eran prácticamente inescrutables y sólo los expertos podían descifrar lo que verdaderamente querían y pensaban.
Una cultura marca, obvio. Marca, todavía más que una cultura, un país con un régimen totalitario que no deja que sus ciudadanos se expresen con libertad. Por eso es importante conocer la procedencia de las personas. Pero cuando un ciudadano se sienta delante tuyo y empieza a hablar no es un apéndice de su grupo étnico o cultural. Es único. Con sus nombres, sus apellidos y su historia. Y sólo cuando habla y escuchas, y sabes lo que quiere, lo que le preocupa, lo que siente, e incluso lo que opina de su cultura, empiezas a conocerlo un poco.

Hay otra cosa que tampoco he entendido nunca del todo. Es cuando se le pide a las personas de origen extranjero que se integren. Sobre todo cuando esa integración se refiere a que sigan nuestras costumbres. Todavía a estas alturas de la película no he entendido qué quieren decir exactamente con eso. O intuyo lo que quieren decir pero no me acaba de gustar. No me gusta que a los ciudadanos de un país, por su origen, se les mida con diferentes varas de medir que a los autóctonos. Ni cuando esa vara de medir se traduce en una discriminación negativa, ni lo contrario.
Los ciudadanos de un país deberíamos de tener los mismos derechos y deberes, independientemente de nuestro origen. Debemos de cumplir las leyes, las  normas de convivencia, pagar los impuestos, recibir servicios públicos, etc. Pero hay cosas que forman parte de la esfera privada del ciudadano. Y lo que no es exigible para un autóctono no debería de serlo para un ciudadano por su origen extranjero. Para que nos entendamos, a día de hoy nadie me ha exigido que participara en la vida asociativa, o en las fiestas de los pueblos donde he vivido.  Tampoco  me ha exigido nadie que vea Sálvame (ni tan siquiera el deluxe), que en la actualidad significa,seguramente,  la máxima inmersión en la cultura autóctona.
Ojo, que no estoy en contra de los proyectos pensados para que las personas de diferentes culturas se conozcan y compartan sus saberes. Al contrario, he diseñado y participado en muchos de ellos. Lo que digo es que eso ha de partir de la voluntariedad y el entendimiento. El otro asume costumbres o ritos culturales diferentes a los suyos en el momento en que se le hacen apetecibles y necesarias. En el momento en que para él y su familia constituyen un valor. El cambio de las costumbres propias sólo es exigible cuando estas  vulneran la ley o son incompatibles con la convivencia.

La política racista de Sarkozy contra los gitanos y sus propuestas de tener dos varas justicieras de medir para sus ciudadanos, según el origen, se nutren de las dos cosas. De los prejuicios y las generalizaciones ("todos los gitanos son delincuentes") sobre algunos de sus ciudadanos y de unas exigencias diferentes, y por lo tanto unas consecuencias punitivas distintas,  según tengan o no cierto pedigrí francés.





viernes, 3 de septiembre de 2010

EDUCACIÓN SOCIAL 2.0

Alaska, 3 de septiembre de 2010

Ha sido empezar a trabajar y volver al papel. Hace tanto que no escribo en papel que cuando llevo un par de líneas me noto los dedos agarrotados. Siempre aparece un inoportuno formulario que no me deja desterrar para siempre al boli. El último ha sido el de la protección de datos que firma la persona que viene por primera vez a vernos.
Empecé a trabajar con un ordenador en servicios sociales hace unos 16 años. Ahora utilizo un excelente programa de gestión de expedientes, bautizado con el hermoso nombre de Sekmet y diseñado por gente de nuestro equipo, pero ha sido un calvario llegar hasta aquí. Lo peor de los antiguos programas de la administración no era que se colgasen cada dos por tres, o que parecían diseñados por una mente obtusa que nos pedía datos sin sentido y tenían instrucciones laberínticas. Lo peor era su diseño: oscuro, aburrido, funcionarial. Lo peor era que ese diseño cruel contrastaba dolorosamente con el software de la empresa privada, luminoso, fácil, atractivo. Era la justa distancia entre servicios sociales y el mundo real.
¿Han cambiado mucho los servicios sociales básicos desde Internet? Sí, pero no.
Veamos. Registro las entrevistas y todos los datos del usuario en un programa que está en  red, así que el día que no tengo Internet estoy perdido. Una buena parte de las coordinaciones con otros profesionales las hago por correo electrónico. Busco información, bajo impresos, miro direcciones y hago gestiones en Internet. He reducido el uso del papel al mínimo. Nada de folios. A lo sumo posits del neolítico que voy pegando por todas partes. Utilizo documentos y plantillas que están en el ordenador y gestiono mi agenda en el móvil.
Hace unos años, cuando el tippex y la máquina de escribir, todo esto hubiera sonado a ciencia ficción. Pero en estos momentos sabe a muy poco. Cuando los servicios sociales parecen ponerse al día, el día ya es pasado mañana. Internet domina la vida del educador y el trabajador social, pero en la relación del profesional con el usuario, el 2.0 apenas existe. Las listas de espera, en un mundo donde la gente dedica la mitad de su tiempo a las relaciones online, parecen un contrasentido.

La mayoría de contactos del profesional con el usuario continúan siendo presenciales. ¿Es esto malo per se?. No, y sí.
En las últimas jornadas de servicios sociales básicos casi todo el mundo parecía estar de acuerdo en que, acentuado por la crisis económica, la gestión y la burocracia ocupaban buena parte de la jornada de los profesionales. Sobre el desprecio con el que algunos se refieren a la gestión o a los protocolos ya dije lo que opinaba, pero no es esto lo que me interesa ahora. La cuestión es si esa gestión tiene que ser siempre presencial y si estamos aprovechando todo el potencial que sí tiene el 2.0 en la vida civil.
Sigo pensando (¿seré un romántico?), que la entrevista cara a cara con el ciudadano no sólo es imprescindible sino que da la medida de la calidad de nuestro trabajo. Por eso precisamente no podemos reducirla a un trámite donde el usuario da datos que podría abocar delante de una máquina. El 2.0 tiene que servir, entre otras cosas, para hacer más fácil la vida al ciudadano. Las máquinas pueden ser unas gestoras mucho más brillantes que nosotros, de eso estoy convencido. No hay de qué preocuparse, Hal juega en nuestro equipo.
Y mucho más. Muchos de mis usuarios son personas de menos de treinta años que llevan un pendriver o el ipod en el bolso, que chatean y están en facebook. Por no hablar de los bárbaros de quince años que me dan mil vueltas en cualquiera de estos temas. Pero estas personas, y yo mismo, abandonan prácticamente su saber tecnológico cuando cierran la puerta de mi despacho.
Está por-venir la segunda oleada. Los usuarios de servicios sociales del futuro se descargarán programas personalizados de servicios sociales desde sus móviles, desde los cuales podrán pedir hora, gestionar su agenda, hacer una consulta o realizar una videoconferencia. Los formularios serán táctiles, sencillos, con widgets atractivos. Los ayuntamientos tendrán a disposición de los usuarios tabletas para uso de las personas que todavía no tengan internet en su casa. Muchos programas desarrollados en los municipios contarán con chats directos con los profesionales, facilitando el contacto online.
Los educadores sociales trabajarán virtualmente con las familias desde el despacho, e incorporarán la realidad aumentada para recrear momentos familiares en sus entrevistas, con la participación de los usuarios. Los ciudadanos podrán mejorar la gestión, con sus aportaciones online sobre formularios, protocolos, etc. El profesional incorporará la música o la imagen en sus entrevistas, no para substituir a la palabra, que seguirá siendo la gran dominadora, pero sí para enriquecerla.. Los planos informes sociales, pasados por el hipertexto, ya no volverán a ser los mismos. Por no hablar de los proyectos y el trabajo en grupo, que tendrá un peso central con el uso de las tecnología

 (no obstante nunca como hasta ahora la gente se había agrupado tanto por intereses. El asociacionismo ha resucitado con una fuerza inusitada de la mano del 2.0 , aunque algunas asociaciones y profesionales del pleistoceno continúen insistiendo, como en los noventa, en la crisis de la participación).
 Creo que cada vez sabremos más de lo que el ciudadano quiere que sepamos de él, y que el ciudadano sabrá más sobre lo que el profesional está haciendo en su vida.

Algunas de estas cosas ya están pasando, otras serán diferentes a como me las imagino, y muchas no pasarán nunca. Pero de la misma forma que ya nadie espera que venga el expendedor de gasolina, servicios sociales no serán los mismos de aquí a veinte años. Tenemos los instrumentos para hacerlo; son los mismos que utilizamos fuera de nuestras oficinas. Sólo falta que esos veinteañeros enfermos de tecnología, enérgicos y desacomplejados, se dejen ver por los servicios sociales y conviertan en tecnológicamente viables nuestros deseos